25 de abril de 2010

The hole in my pillow y la memoria promiscua


Me he vuelto una perezosa para los oficios bloggeros y no es para menos, porque cuando haces carreras de velocidad, en los 100 metros sólo escuchas el disparo de la señal de salida, respiras dos veces y ya estás en la línea de la meta tratándo de bajarle la velocidad. Entonces en realidad no es pereza sino un sinfín de menesteres, a velocidad de 100 metros, mezclados con un poco de procastinación. Así han pasado los últimos 5 años de mi vida.

No menciono la velocidad por azar, es precisamente porque todo transcurre tan rápido que hoy domingo vuelvo a refugiarme en este espacio virtual, para recordar mi olvido. Me he dado la tarea de hacer una retrospección a causa de unos resaltos en la vía, por fortuna ho hay heridos graves. Me encontré con una cartulina gruesa, rígida y poco manipulable, una superposición de cartas de oficio, de papel reciclado, de recortes de periódicos y de fotografías. Todas estas láminas estaban unidas, tupidas y sin ninguna voluntad para dejar ver a su compañera. Sólo las más recientes dejaron ver su rostro. Busqué unas pinzas de laboratorio y en los buses que tomo hacia el trabajo, también en los almuerzos y en mis lecturas de Hector Abad y Murakami me he dedicado a despegar cada lámina de la cartulina y a descomponer eso que llaman m e m o r i a.

El gato me ha escuchado, se ha burlado y me ha acompañado entre cervezas y empanadas argentinas. Mr. Owen el memorioso (le ruego me disculpe porque aún no descubro su historia por completo) ha sacado balotas rojas de la bolsa, me advierte y se rie con Alicia porque ella es más necia que yo pero ambas corremos con muy buena suerte (aunque no se si Lewis Caroll hablaría de "suerte" o de un bondadoso azar... o ninguna de las anteriores). Al Orinoco le agradezco por dialogar con mis tripas, a mi cámara por mantenerme despierta y a Champourcín por ser el eco de la aventura.

Me quedan aún metros de láminas por explorar, pero esto es un buen chocolate y hay que disfrutarlo: si se come de un sólo bocado puede causar indigestión severa. He visto muchos rostros amables, que en muchas ocasiones me han abierto los brazos y me han dado un empujón en la carrera. Otros me han dado lecciones de vida, a pesar de que de vez en cuando me sienta tentada de caer en los mismos errores. Me pregunto a quién habré dado un empujón, a quién habré abierto los brazos y quién o quiénes me recordarán con la fuerza que yo los recuerdo ahora. No lo se con certeza. Creo que apoyarse en una velocista no debe ser muy buen negocio, al menos yo lo pensaría dos veces. Supongo que quienes siguen a mi lado lo están por algo más que un empujón que yo haya podido darles, pues no soy la única que se la pasa en carreras.

Mi recuerdo es de una identidad escurridiza, puede ser un lugar, un espacio con colores definidos y están acompañados siempre de un sentimiento en particular. Esto traído al presente se mezcla con la nostalgia, porque muchas veces queremos recordar lo bueno de haber sido/hecho/tenido o vivido. Es engorroso recordar los errores, es doloroso recordar que nos equivocamos y es mucho más fácil olvidar lo que no respalda el que queremos ser.

Hoy mi memoria es promiscua porque es explorada por los ojos de la niña del cambio climático, que también es Ana Bradbury, figuefresca, Caro, la del afro ochentero, la que tiene un geniecito templado, la que se ha equivocado. Mi identidad es tan sensible como la de un espejo de agua (en el que alguna vez Julieta escurrió sus zapatos, del charco que se formó desupés de un aguacero o de humedal que ha sobrevivido a las inclemencias del sistema climático).

The hole in my pillow era el título de mi antiguo blog, ahora lo he titulado "Memoria promiscua" para darle rienda suelta a la promiscuidad del recuerdo.


14 de marzo de 2010

Impresiones de Oriente, Korea del Sur (1)

Después de una larga espera en Nueva York finalmente nos subimos en el avión de Air Korea, el que nos llevaría a Seul en 14 horas. El avión olía a condimentos y ajo. Las asafatas lucían elegantes vestidos que combinaban blanco y azul cielo satinado. Pocas veces se ven orientales en Bogotá y es difícil diferenciarlos a priori pues la mayoría tiene el pelo negro y liso, además de los ojos alargados. Resultaba más fácil diferenciar a las asafatas por sus combinaciones alternadas de blanco y azúl en sus uniformes, unas con más blanco y otras con más azúl. Sus rostos, blancos como la nieve que nos recibió en Seul, son delicados y frágiles como lo son sus cuerpos.

El avión se dirijió hacia el polo norte y seguimos el sol las 14 horas, sobrevolando el desierto blanco del norte de Canada y el Estrecho de Boering. Blanco, nunca había visto tan variadas texturas de este color y tan dramáticas también: grietas azules sobre la superficie congelada, innumerables picos y montañas del lado del continente asiático eran sin duda un paisaje estremecedor.

Seul nos recibe de noche, con lluvia y 3 grados de temperatura. Salimos del avión, luego un bus, luego un taxi. Avisos de neón por todas partes, letras incomprensibles con ocasionales traducciones al inglés. El GPS del taxista le idica en coreano hacia cuál dirección debe dirigirse. Finalmente llegamos al centro de entrenamiento del gobierno para sus programas de cooperación internacional, KOICA. En las habitaciones nos esperaba una cama calientica y comida ligera de última hora: yogourt coreano y lichis. Habíamos completado 30 horas de viaje y habíamos viajado 14 horas en el tiempo. Mientras que en Colombia se levantan, en Corea nos vamos a la cama.

El gobierno coreano me dio una beca para tomar un curso sobre cambio climático y prevención de desastres, una beca muy generosa que comparto con un grupo de gente muy interesante: Tanzania, Nepal, Fiji, Filipinas, Cambodia, Myanmar, Timor del Este, Papua Nueva Guinea, China, Honduras y claro, Colombia. La relación entre los países invitados aún no la entiendo muy bien, pero lo cierto es que hacemos parte de los países, mal llamados, "subdesarrollados". Tratamos de comunicarnos en inglés pero realmente nuestras diferencias de dicción, entonación y pronunciación varían de boca en boca, y son 21 sin contar los guías coreanos. Los nepalíes mueven los labios pero no mueven un milimetro la mandíbula. Los de Papua hablan inglés como si estuvieran en la costa y la brisa del mar no dejara llegar a mis oidos sus palabras. Sin embargo, poco a poco nos hemos entendido y hemos aprendido de nuestros países y culturas.

En la primera lista de asistencia que circularon, pidieron que indicaramos nuestra religión y la mayoría de los asistentes son budistas. Entre nos, me sentí incómoda al escribir ninguna, admiro a quienes creen y tienen esa fe, sobre a todo los budistas. Llevo siete días en Corea del Sur, he aprendido mucho sobre Asia Pacífico y poco, pero lo esencial, para la supervivencia en Corea: la comida tiene mucho ajo (mi cuerpo no lo tolera en grandes cantidades); el "kimchi" es como la papa en colombia, está en todas partes, la comen fría por lo general, lleva mucho ajo y picante (cuando nos van a tomar una foto decimos "kimchi!"); hola se dice "anyo ha se yo" y "kakasimeyo" quiere decir que algo está muy costoso. El coreano está lejos de mi alcance y hasta los nombres de los coreanos son difíciles de pronunciar, pero los más comunes como Kim, Young, Lee y Chang se recuerdan con facilidad.

La sociedad del diamante. Luego del fin de la ocupación japonesa hacia mediados del siglo XX, la península de Corea fue dividad por el paralelo 38 en Corea del Norte y Corea del Sur. En el contexto de la guerra fría, cada uno de los países tomó decisiones políticas que hoy se reflejan en diferencias radicales desde un punto de vista político, social y económico. Corea del Sur logró un crecimiento económico que en 50 años reconstruyó al país y lo hizo una potencia mundial, sobre todo a partir del desarrollo de tecnologías de última generación. Cada vez que yo pensaba en tecnología de punta nunca dimensioné las implicaciones que podría tener en el día a día de una sociedad que vive de ella. En el metro la gente poco habla por celular, pocos leen como si se ve en ciudades Europeas. En el metro la gente ve televisión en dispositivos grandes como la palma de una mano. Por lo general ven novelas coreanas y la verdad no me puedo imaginar cómo es un drama en una novela coreana contemporánea. En los baños, los inodoros tienen un pequeño computador al lado de la tasa, sobre todo en restaurantes y hoteles, no me he atrevido a utilizarlos hasta el momento, pero lo haré con seguridad antes de irme. Las funciones que cumple este aparato es mantener la taza a temperatura corporal y disparar chorros de agua con diferentes intensidades y se puede escoger hacia donde se quiere dirigir el chorro. Las luces de las habitaciones se pueden controlar con el teléfono.

Pero los 50 años de desarrollo acelarado de los coreanos tienen unos efectos híbridos a nivel social: durante una 40 minutos de nuestra ruta en el metro de Seul se subieron cuatro vendedores diferentes: capas impermeables, aparatos multiusos, banditas/curas y sopas de calamares en polvo. Cada personaje tenía su discurso muy bien preparado y hablaban con seguridad de sus productos, parecía que le podían solucionar a uno la vida y darle paz en la reencarnación, eternidad, etc. En algunos almacenes locales la calefacción es generada por estufas negras de barro, que tienen incorporado un tubo de aluminio el cual conduce el humo al exterior del recinto.

Los coreanos no paran de trabajar. Los jóvenes en el colegio tienen clases hasta las 3pm pero se quedan en la escuela hasta las 10 pm repasando y estudiando, todos los días. Mi primera noche en Cheonan, una ciudad cerca de Seul, vi muchos jóvenes con uniforme más allá de las 10 de la noche, además de peluquerías abiertas las 24 horas y almacenes de veta de perro hasta la media noche. El tradicional perro chiguagua se consigue con facilidad a las 11pm entre otros como los french puddles con peinados neuróticos y gatos. El tipo de vivienda que se encuentra en este país me ha sorprendido: se contruye masivamente hacia lo vertical: poco espacio y muchas montañas para 50 millones de coreanos. Los inmuebles multiplican la aburrición en torres idénticas de más de 30 pisos, pálidas y con ventañas pequeñas.

La retirada del invierno tal vez tranforme de alguna forma las prácticas diarias de los coreanos, desafortunadamente no estaré acá para comprobarlo. Por ahora me quedan 13 días y espero que hacia el final podamos ver el famoso Cherry Blossom.

Les debo las fotos.

20 de enero de 2010

la versión de Ref: "La perspectiva del Tiempo"

El pintor, según Leonardo, debe estar versado no sólo en un tipo de perspectiva. La distancia es tan importante para el tamaño de los objetos como para la gama de los colores. Algunos tonos tienden a oscurecerse a determ

inada hora y otros alcanzan una mayor intensidad. Así el aire enrarecido y la neblina tiñen de gris la cresta de las montañas, y al paso de las intensas corrientes de viento la enorme sombra de las nubes camina despacio sobre los pinos… La risa de Alejandro me interrumpió: el repicar de campanas sonaba a lo lejos tras el simpático tránsito de tres vacas. Del Tratatto de Da Vinci regresé a las montañas escarpadas, de meditar acerca de los colores sentí unos brazos tibios envolviendo mi cuerpo. Estábamos en Suiza.

 

Sucedió la última tarde en Berna. Por una de las calles que desemboca a la glorieta había una boutique. De lejos imaginé que vendía antigüedades y que habría fotos envejecidas en portarretratos dorados, pero cuando me acerqué vi un par de afiches y un teatro miniatura: justo en el centro del telón había un arlequín dibujado en tinta negra. Alrededor vi varios escenarios diminutos rodeados de palcos y asientos, con figuras hechas sin mucho detalle, todo construido en papel y cartón, cubierto con colores claros. Tomé unas cuantas fotografías y entré. Al fondo, reclinado sobre un escritorio, había un hombre que miraba a través de una lupa mientras abría y cerraba unas tijeras. Lo saludé.

 

Intercambiamos unas cuantas palabras. Su voz dejaba entrever cierta melancolía que podía confundirse con dulzura. Cada vez que yo hablaba él movía con suavidad la cabeza como si esperara un secreto. Alcé la voz un poco. Él tomó de nuevo asiento y delante de la lámpara advertí algunos pedacitos de papel prendidos a su traje. Alrededor se levantaban varias estanterías cubiertas con escenarios de cartón y afiches de óperas casi descoloridos. Había libros de gran formato sobre las mesas y también en atriles obras abiertas de par en par llenas de recortes de diarios viejos. Apenas miró mi cámara fotográfica me sonrió.

 

Era el primer día que abría después del accidente. Se había raspado un poco las rodillas y todavía le dolía el brazo, pero ahora que volvía a su boutique se sentía bien… “Calypso”, era el nombre, “Calypso” porque había participado en la expedición de Cousteau llamada así; después de la muerte de su esposa, hace ya nueve años, decidió abrir la boutique y se dedicó a fabricar y vender escenarios diminutos de las óperas más reconocidas. Me habló de sus intérpretes favoritos, de las piezas de Mozart, me miraba detenidamente esperando que yo le preguntara algo, y siempre sentía la necesidad de explicarme quiénes eran esas personas que mencionaba con tanto afecto. Hablaba de los años cuarenta, de los sesenta, confundía a menudo las décadas como si convergieran en un mismo momento los miles de días que había vivido… Tantas personas, el señor Cousteau, su esposa, el asombroso viaje a la luna, la ópera… Me mostró una de sus obras maestras. Era un libro que tenía a un lado las ilustraciones clásicas de Veinte mil leguas de viaje submarino y al otro algunas fotografías de la expedición Calypso; claro, me dijo riéndose, ni modo de comparar al Capitán Nemo con el capitán Cousteau. También tenía un libro parecido con las fotografías del viaje a la luna y las ilustraciones clásicas del libro de Verne, en ambos pareciera que la diferencia entre la imaginación y el recuerdo fuera la diferencia entre la tinta negra y el color. Durante el rato que estuve, siempre con un francés elegante y una voz recia, me contó varias historias a la luz de un par de lámparas. Al final, no sé si por el brillo de la madera, sentí el lugar tibio.

 

Tenía noventa y dos años. “Y el señor Cousteau me decía joven”. Miró el retrato del explorador y me sonrió queriendo saber sin preguntarme cuánto años tenía: veintitrés, veinticuatro… Le pedí que me permitiera tomarle una foto justo en la entrada de “Calypso”. Primero limpió su chaqueta de pelos de gato y de pedacitos de papel, vestía una camisa blanca con el cuello abierto, era delgado, se cruzó de brazos con una actitud tranquila y mirando el lente de mi cámara, con su rostro fino y el mentón pronunciado, se reclinó sobre el marco de la entrada: click: en la entrada él con un traje que tenía el mismo tono del muro, gris; a un lado en forma de medialuna la vitrina; al interior un aviso que se lee con dificultad, en castellano: “Toma algo de tiempo para soñar”.

 

Cuando le conté a Alejandro sentí que llevaba conmigo algo extraño y maravilloso. Él me terminó contando la historia de los jardines japoneses, de las peleas de grillos en china, de los barcos encerrados en las botellas de cristal. Preferimos hablar del arte de la miniatura y no de la naturaleza del recuerdo. Ninguno de los dos supo dónde aparecía una isla llamada “Calypso”. En el visor de mi cámara vimos una a unas las fotos de Berna, él se detuvo en las montañas y en las fotos de la boutique, yo quise pensar a los recuerdos como miniaturas de lo que vivimos, pero cuando vi desde la ventanilla del avión la sombra de las nubes y la altura de las montañas, sentí que la perspectiva no le pertenece sólo al espacio y a los colores. Claro, el lienzo espera un pintor. Digamos por ahora que en la vida la memoria es el punto de fuga del tiempo.

7 de octubre de 2009

El hacedor de sueños


Estuvo hospitalizado por un mes. Al parecer alguien lo empujó cuando se estaba bajando del bus y algunos de sus huesos de 90 años no resistieron el impacto de la caída. Su nombre es Roger Grütter y tiene una ocupación única en el mundo: construye escenarios en miniatura de óperas clásicas. Su boutique no es la más iluminada, ni mucho menos la más llamativa de una de las calles que conduce a la parte antigua de la ciudad de Ginebra, en Suiza. Sin embargo, si algún transeúnte se toma el tiempo de observar la austera vitrina, se dará cuenta de lo atípica que es. Tiene un telón clásico color vino tinto abierto que descubre un pequeño escenario donde se asoman dos de sus creaciones y una gran cartulina con un cielo pintado acompañado de unas letras discretas que dicen “Prenez le temps de rêver”, o tómese el tiempo de soñar.

La boutique, que carece de buena luz, encierra un mundo musical cultivado y una vida poco convencional. Se ven diferentes escenarios en miniatura de óperas clásicas como La boda de Fígaro de Wolfgang Amadeus Mozart y El barbero de Sevilla de Gioacchino Rossini, además de libros de ópera, lupas, cassettes, colores y un televisor de los años 80. 

Roger Grütter, suizo de nacimiento, creció en una familia pobre y dice que esa fue su gran fortuna pues su imaginación le permitió dibujar un mundo que estaba lejos de ser su realidad tangible. Nació en 1920, durante su infancia los libros, por costosos, escaseaban en su casa y el único que tenía a su alcance era la Biblia. Entonces se dedicó a reescribirla en un cuadernillo, sólo cuatro líneas por día a un tamaño minúsculo, inferior a un milímetro. A los 15 años empezó a trabajar en una litografía donde aprendió el arte de hacer libros a color. Mientras trabajaba en este lugar se decía a sí mismo que algún día podría crear algo más hermoso que un libro. Empezó con ilustraciones para libros de naturaleza de la marca Nestlé.

Hacia 1940, uno de los más grandes exploradores marinos e inventores del buceo autónomo, Jacques-Yves Cousteau, le dio un nuevo giro a la ciencia ficción cuando hizo realidad lo que el escritor francés Julio Verne ya se imaginaba en sus libros. La exploración submarina inspiró a Roger quien le propuso a Cousteau hacer un libro ilustrado a color sobre este fascinante mundo. La idea pareció descabellada en un primer momento pero Roger emprendió la realización del libro y su forma final convenció al gran expedicionario.

Pero a Roger no le pareció suficiente explorar el mundo submarino. Luego del primer viaje del hombre a la Luna en 1969, se le ocurrió hacer otro libro, que en este caso ilustrara la odisea espacial. Las páginas de su nueva creación explica el famoso viaje e incluyen en varias ocasiones imágenes y textos de Julio Verne, quien en su libro “De la Tierra a la Luna”, acertó con mucha precisión los avances científicos del hombre, un siglo después.

Nunca le faltaron ideas. La creatividad de este suizo lo empujó varias veces a tocar las puertas de las editoriales más grandes del mundo y cuenta que, a pesar de que las respuestas no siempre fueron positivas inicialmente, logró conseguir en todos los casos lo que quería.

En uno de los numerosos viajes que realizó en su vida se encontró en Italia donde la ópera lo inspiró en uno de los teatros más famosos, La Scala en Milan. Pensó que las óperas eran espectáculos tan bellos que era una pena que sólo pudieran ser vistos y escuchados en las salas de concierto. Así que se le ocurrió una forma para que las abuelitas pudieran llevarse las óperas a sus casas: a través de pequeños escenarios de cartulina gruesa que representaran las escenas, las situaciones y los personajes de una obra, incluyendo por supuesto, la música. Este combo, revolucionario en los años 70, fue fabricado con infinita rigurosidad en miniatura, conservando una innovadora fidelidad de la obra.

Hace siete años la esposa de Roger falleció y no tiene descendiente alguno. Desde entonces tiene su pequeña boutique en Ginebra, donde cada día sigue creando e inspirando a sus visitantes. Hoy amantes de la ópera en Rusia, Japón, Estados Unidos y otras partes del mundo viven la música de otra forma gracias a el. 

6 de febrero de 2009

Disco lies

5 de febrero de 2009

Lección sobre cómo volar No. 2 y sálvese quien pueda!

Después de un aterrizaje forzado y una llegada a tierra brusca, el sentimiento de querer volar otra vez se marchita y se opaca por el temor. ¿Qué pasa si en la próxima oportunidad el aterrizaje forzado termina en una acontecimiento desafortunado? Igual, qué mas da si en todo caso los acontecimientos desafortunados ocurren en el cielo, en la tierra, en el agua y en el infierno. El miedo es el mejor amigo de la libertad y se la pasan de la mano, libertad no conoce al miedo en su juventud, pero eso no se prolonga demasiado. El encuentro entre la libertad y el miedo es conflictivo, caótico y metafísico. En la historia política y religiosa, los hombres dominan a los hombres empleando una mezcla mezquina de miedo y de libertad para controlar. Así, miedo y libertad se convierten en los mejores amigos, la democracia es el paroxismo de esta relación y cuando miedo domina sobre libertad, póngale la firma que estamos en una democracia disfrazada. El justo equilibrio entre miedo y libertad es complejo y casi un ideal. Digo casi porque en las democracias europeas, libertad es más independiente de miedo. Las democracias latinoamericanas tienen la balanza trucada y parecería, en unos países más que en otros, que cuando la balanza está científicamente equilibrada, libertad sale volando por los aires y miedo queda estancado a un lado. 

Estamos llenos de miedo y no es para menos. En este país la dignidad, el valor de la vida y del trabajo honrado son aplastados por el narcotráfico, la guerra, la ausencia de valores, el hambre, la pobreza y sobre todo esa maldita enfermedad del capitalismo, donde el leitmotiv es tener para ser. Si no tienes, no eres... y no eres nada! 

¿La culpa de quién es? del que sea, el sistema apesta y la política es una olla podrida. Las buenas intenciones y el espíritu de cambio y renovación para la paz, el desarrollo, etc., son simples accesorios retóricos en un país que está consumido en la pobreza y las reacciones primitivas. Mi vida NO VALE menos que esta patria herida, por un enfermo terminal no se da la vida, sobre todo cuando su sistema es inmunológicamente incompatible con cualquier otro. 

En cuanto a lección sobre cómo volar No. 2, sálvese quien pueda! (yo seguiré disfrutando del vuelo en el agua)





3 de diciembre de 2008

Lección No. 1: cómo volar


Lo más importante de todo es la respiración, esta fluye de manera sincrónica, sea conciente del aire que se inhala y luego, del que se exhala. El agua es el medio, está fría, pero no lo suficiente para que duela la cabeza. La temperatura envuelve con facilidad cada una de las partes del cuerpo, tal vez sienta molestias en los oídos, pero estas pronto desaparecen. Así que no se preocupe. Sienta como por primera vez usted es más liviano que el medio, el agua envuelve y domina cada uno de sus movimientos, luchar es imposible, así que ni lo intente. Déjese seducir por su movimiento y lo más importante, juegue. Es otro espacio-tiempo, donde los movimientos son más lentos y donde su motricidad le va a hacer saber qué tan anfibio puede llegar a ser. El aire, inhalado por fuera del agua, es exhalado dentro del agua por la nariz o por la boca. Hágalo como se sienta más cómodo y cuando lo realice, sienta como su exhalación hace vibrar todo su cuerpo, creando hondas de movimiento. Vea como las burbujas de aire, esferas casi perfectas, huyen de su cuerpo hacia la superficie. Esuche con cuidado el sonido que emite su cuerpo cuando exhala el aire y trate de detectar si las burbujas hacen algún tipo de sonido cuando salen en el medio acuático. Salga a la superficie, inhale una vez más y sumérjase. Sienta cómo usted se adapta y empieza a sentir que el agua hace parte de usted, no le de miedo, usted hace parte del agua y ella es suya. Irá conociendo los secretos del vuelo.

1 de diciembre de 2008

The Weight of my words..Kings of Convenience and this lovely Brussles Sunset...perfect mix for monday in blue

Reencuentro con ella

Llenar espacio de hojas blancas con palabras al vacío. La sóla idea tiene una inconsistencia física, pero así se siente una mente que de repente se encuentra descargada de responsabilidades. Las turbulencias mentales están reposando en hojas llenas de ideas y de argumentos que con alguna versatilidad, medio adquirida en estos tiempos de ejercicio académico, traté de construir en los meses de los últimos 5 años. Colapso de una existencia que quiere incertarse en otras dinamicas abrazadas por el tiempo, el que encierra y no se deja encerrar. Me da la bienvenida con luces navideñas, indicándome que el año va a terminar-terminó, que eso no es más que un referente para nuestras mentes sedientas de estructura y de búsqueda de sentido, del sentido pésame del 2008. Búsqueda de nuevos caminos no rectilíneos, más bien de desviaciones dentro de las desviaciones en medio de un vergel, de metros, buses, grandes edificios, de trabajos de oficina. En medio de la búsqueda de una identidad que ha perdido brillo por la ausencia de libertad o por el ímpetu del deber ser. Por ahí se encuentra ella, nadando en medio de la densidad del tiempo, sin rumbo fijo y con eso que nos hace sentir hombres, menores de edad, con una incomprensión hacia ella y hacia el mundo, observando y dejándose seducir por cuanto color y movimiento atraviesan sus ojos. La idea de cristalizar el tiempo siempre le ha llamado la atención. La fotografía es una morgue sentimientos la forma más cercana que tiene de teletransportarse y de encerrar el tiempo. La lleva lejos, la obliga a caminar sobre las huellas que ha dejado en el camino de este año y huele a soledad, encuentros y desencuentros. Le gusta caminar sobre las huellas porque se reencuentra pero también se aleja de ella. Se da cuenta cuanto necesita de los espacios para sentirse de alguna forma, pero de la forma que le gusta. Ahora se trata de entender el espacio en el que se mueve hoy y pronto las huellas del pasado empatarán con las de hoy.

22 de agosto de 2008

Human Abstract, William Blake


sabrinalettre retouche-1
Cargado originalmente por lafemmebleu


Pity would be no more,
If we did not make somebody Poor;
And Mercy no more could be,
If all were as happy as we;

And mutual fear brings peace,
the selfish loves increase;
Then Cruelty knits a snare,
And spreads his baits with care.

He sits down with holy fears,
And waters the ground with tears;
Then Humility takes its root
Underneath his foot.

Soon spreads the dismal shade
Of Mystery over his head;
And the Caterpillar and Fly
Feed on the Mystery.

And it bears the fruit of Deceit,
Ruddy and sweet to eat;
And the Raven his nest has made
In its thickest shade.

The Gods of the earth and sea,
Sought through Nature to find this Tree,
But their search was all in vain;
There grows one in the Human Brain.

18 de agosto de 2008

Los dragones se toman el cielo de Bogotá

No se sorprendan si por estos días ven en los cielos cambiantes de Bogota al doble del spiderman criollo: un cuerpo unidimensional con unas pequeñas patas colgando. La creatividad criolla retoma los grandes super héroes de los comics y los pone a volar en agosto. En el Simón Bolivar y sus alrededores el cielo esta inundado de cometas con toda clase de figuras y de personajes. Al menos spiderman no anda volando solito, tiene como compañia a batman, una diversa fauna marina y hasta dinosaurios. El cielo de Bogota está encometado en Agosto y los espacios públicos se llenan de gente que vuela cometas, o trata de ponerlas a volar, mientras que el paletero pasa haciendo sonar su campanita y el señor de los algodones de azúcar pasa hablando por celular. Las piolas de las cometas, los perros, los balones y los frisbies son constantes amenzas públicas. Con esto les advierto, tengan cuidado, si no es una pita enrredada, es un perro corriendo tras un balón, un frisbie que pasa a 2cms de su frente o una cometa suicida que intenta colapsar con algún ser.

La densidad de cometas en el cielo es simultánea a una aglomeración de personas en el parque, reflejando no sólo la tradición bogotana, también la necesidad de más espacios verdes urbanos. Cabe resaltar que los que existen son bien aprovechados. Quedan aún un par de días para que los vientos del supuesto Festival de Verano de Bogotá impulsen las destrezas de los bogotanos elevando dinosaurios y super heroes.

17 de agosto de 2008

Changing cakes and ale for pillows with holes




It has been a long time since the stories of sherezando fever have gone to other spaces..but now it seems they want to come back, to find a new place, with new colours and pictures. Sherezando fever is back home but now with new insights on urban stories, utopic stories, science fiction stories, love stories. Sherezando fever is back with Ana Bradbury and she has many things to say, to write and to keep visible. Lets start with the story of the super heroes in August 2008. While Russia plays the violent tune in Georgia, in the neighborhood women and men made in iron show their incredible skills and laugh at the face of nature laws. While innocent people are suffering the cruelty of Russia´s bombs, others are holding proudly falgs to support their favourite super heroes in the magnificent sports event. Is there a common point between all of this? Yes, here two faces of n a t i o n a l i s m : the ugly and the pretty, the rejected and the dreamed. We rest our heads in pillows every night (if we have the choice) but our pillows are made of holes, lots of them with black and deep ones, with bitter smells and hidden niddles. Holes full of tears; full of wishes and ambitions; cloudy holes.

This space is just a window to explore the hole in my pillow.


30 de agosto de 2007

a l'inverse

Disons qu'on s'est connu par un hasard qui fut cherché-disons qu'on s'est regardé a travers l'appareil plusieurs fois, et autres, les yeux nus. J'accepte que mon ame se voit troublée chaque fois, j'accepte que je pose les pieds ailleurs de la terre, j'accepte que mon estomac a du rejet face aux bons plaisirs de la vie, j'accepte que mon coeur commence a batir plus vite et que mon corps devient de l'eau. Je deteste la volonté de mes sentiments, c'est elle qui dirige et son autorité est indéniable et arogante. Je deteste que mon corps en profite pour faire des voyages fantastiques face a une vitre en cristale. Je haie la rigidité des coincidences mais j'adore l'imprévu dans le temps. J'ai du tord a avoir du controle, j'ai du mal a faire reignir la raison puisque en réalité, on est subordonné a la volonté du plaisir, de la compasion et de la douleur.

23 de agosto de 2007

Testing...the GAME


Hitting the ball, running to hit that ball, pushing the other player to respond this fucking ball!!! someone ask me once if it exists a game where there are no losers. Then he told me that if you think you are playing, that's the way you can loose and I think he's right. But I also like to be concient that I'm in a game, that I'm a player and I can either win or loose. I have to hit the ball, i have to follow it and crash into the walls if necessary. I'm preparing myself for a nowhere/no-time game.

19 de agosto de 2007

Tant de temps


Tant de temps qu'il me faut pour écrire toutes les choses qui me viennent a l'esprit, qui parcourent chaque espace de mon corps, et celles qui viennent boire un café et repartent en laissant un bol vide et une cuillere sale. Le temps que j'emploi pour penser au temps qu'il me faut pour faire des choses que j'aime fort. Le temps d'ouvrir les yeux et regarder les roches sur la route pour ne pas faire un faux pas.


Merci a Soupault pour ses mots.



"Le temps qui passe

le temps qui ne passe pas

le temps qu'on tue

le temps de compter jusqu'a dix

le temps qu'on n'a pas

le temps qu'il fait

le temps de s'ennuyer

le temps de rever

le temps de l'agonie

le temps qu'on perd

le temps de cerises

le mauvais temps

et le bon et le beau etle froid et le temps chaud

le temps de se retourner

le temps de adieux

le temps qu'il est bien temps

le temps qui n'est meme pas

le temps de cligner l'oeil

le temps relatif

le temps de boire un coup

le temps d'attendre

le temps du bon bout

le temps de mourir

le temps qui ne se mesure pas

le temps de crier gare

le temps mort

et puis l'éternité."


Philippe Soupault








22 de julio de 2007

digging in Alice



K was beginning to get very tired of sitting by J on the bank, and of having nothing to do: once or twice she had peeped into the book J was reading, but it had no picture or conversations in it, "and what is the use of a book" thought K, "without pictures or conversations?"


So she was considering, in her own mind (as well as she could, for the hot day made her feel very sleepy and stupid), whether the pleasure of making a cloud-chain be worth the trouble of getting up and picking some clouds, when suddendly K heard a violin sound comming closer...





From "Alice's adventures in Wonderland", L. Carroll

9 de julio de 2007

Pessoa . Wilde

"Creo en el mundo como en una margarita
porque lo veo. Pero no pienso en él,
porque pensar es no comprender...
El mundo no se ha hecho para pensar él
(pensar estar enfermo de los ojos),
sino para mirarlo y estar deacuerdo

Yo no tengo naturaleza, tengo sentidos...
Si hablo de la Naturaleza no es porque sepa lo que es,
sino porque la amo, y la amo por eso,
porque quien ama nunca sabe lo que ama,
ni sabe por qué ama, ni qué es amar...

Amar es la eterna inocencia,
y la única inocencia es no pensar..."

Poemas de Alberto Caeiro (Pessoa)



"Aunque todos los hombres matan lo que aman,
que lo oiga todo el mundo;
unos lo hacen con una palabra zalamera;
el cobarde lo hace con un beso,
¡el valiente con una espada!

Unos matan su amor cuando son jóvenes,
y otros cuando son viejos;
unos lo ahogan con manos de lujuria,
otro con manos de oro;
el más piadoso usa un cuchillo,
pues así el muerto se enfría antes"

La balada de la cárcel de Reading, Oscar Wilde

2 de julio de 2007





Las intermitentes lluvias de la ciudad crean superficies brillantes por donde los transeúntes como yo, saltamos o cruzamos con cuidado para no mojar los zapatos. Paraguas, botas de los jeans húmedas, converse mojados a los lados y las medias congeladas. Aunque cada día me cambie de ropa termino en los mismos colores y con la misma temperatura, un frío que empieza por los pies, las manos y la punta de la nariz. Cuando parece que la lluvia ya se ha alejado, los charcos empiezan a dejarse ver, hay de todo tipo y de estética extraña, pero cada uno quiere dejar, sin duda alguna, el rastro de una existencia azarosa, geométrica y vaporosa. Cada uno es lo que su entorno le permite ser, el charco bonito es el charco en el parque, porque la imagen que guarda en el agua es la de los árboles. El charco creído es el que por sorpresa cayó en una escultura de la calle, o el que se resguardó en alguna forma circular de una piedra. Tienen la suerte de estar limpios y de no ensuciarse con mis pisadas. El charco valiente es el que se formó después de haber recorrido metros y metros de calles descendentes, el pobre está sucio y no puede reflejar mucho pero es lo que su experiencia le otorga. El charco odioso es el que hiede a caño, está donde no debe estar, por pura terquedad. Nadie lo quiere ver y esto lo hace solitario. El charco que está ahí, ese es el más nocivo, es el que obstruye el paso de todos porque se esplaya por donde pasa más gente, donde es más complicado ver el piso. Como resultado tenemos muchos zapatos mojados, eventualmente resbaladas y un charco en perpetua agresión.
*Foto Flickr. miroir. De Anthony and cie

26 de junio de 2007

-pisando palabras-








El objeto: las escaleras de la Luis Angel. El nombre del objeto: formas construidas sobre el suelo de forma ascendente y descendente. La imagen: las p a l a b r a s. El nombre de la imagen: objeto representado por la palabra leída.




*foto de ondine